JACOB BOSSUET (1627/1704)

Publicado: 16/03/2011 en Absolutismo, Fundamentos teóricos del Absolutismo

JACOB BOSSUET (1627/1704)

Francés; preceptor del hijo de Luis XIV.

Artículo II: La autoridad real es sagrada

Proposición I: Dios establece los Reyes, como ministros suyos y reina por medio de ellos sobre los pueblos.

Proposición II: la persona de los reyes es sagrada. El acometer atentados contra ellos es sacrilegio.

Proposición III: Se debe obedecer al Príncipe por principio de religión y en conciencia

Proposición IV: Los reyes deben respetar su propia potestad y emplearla solamente en el bien público.

J.B. Bossuet; “Política sacada de las propias palabras de la Sagrada Escritura”; Madrid; 1743; vol. I, pp. 289 a 303

“Donde todo el mundo puede hacer lo que quiere, nadie puede hacer lo que quiere; donde no hay dueño, todo el mundo es dueño; donde todo el mundo es dueño, todo el mundo es esclavo.”

“Quien no ame a la sociedad civil de la que forma parte, es decir, al Estado en el que ha nacido, es enemigo de él mismo y de todo el genero humano”

“La monarquía hereditaria es la forma de gobierno más común, más antigua y más natural, se perpetúa por sí misma. El muerto provee al vivo y el rey no muere jamás. El poder real tiene en sus manos todo el reino, de igual forma que Dios tiene entre las suyas al mundo entero. Lugarteniente de Dios en la tierra, su autoridad es sagrada.

Parémonos a contemplar al príncipe en su gabinete de trabajo. De ahí emanan las órdenes que hacen ir de acuerdo a los magistrados y a los capitanes, a los ciudadanos y a los soldados, a las provincias y a los ejércitos por mar y por tierra. Es la imagen misma de Dios quién, sentado en su trono en lo más alto de los cielos, guía con mano firme toda la naturaleza (…) El rey debe gobernar como padre a sus súbditos, no da cuentas a nadie, sólo a dios; debe guiarse por la razón, sin someterse a pasiones y a los cambios de humor. (…) Quien pretenda derribarlo no es sólo enemigo público sino enemigo de Dios.  El rey es la imagen terrena de la divinidad, no se le puede considerar un simple hombre. Tiene más juicio que ningún otro hombre y es un personaje público que personifica a la nación entera. Como en Dios se unen las perfecciones y virtudes, en el Rey se unen todos los poderes de todos los individuos de una comunidad entera”

J.B. Bossuet; “Política sacada de las propias palabras de la Sagrada Escritura. Reelaboración

  • Bibliografía:

–          TOUCHARD, Jean; “Historia de las ideas políticas”; Editorial Tecnos; Madrid, España, 1985.

–          ZAVALA, Ana y otros; “Pensar la Historia 2”; Ediciones Ideas; Montevideo, Uruguay, 1991.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s